Esto no sabíamos todos los problemas que nos acarrearía más adelante... en las Salinas Grandes ya tenía aceite en las botas... y cuando llegamos pasamos Susques ya no andaba más, el olor a nafta cruda, las contraexplosiones y rateos del motor eran preocupantes como para enfrentar Atacama. Media vuelta y de regreso a Salta. Al concesionario oficial para que arreglen el "desastre". Cuatro días perdidos y el viaje malogrado totalmente.
Ahora las fotos como para mitigar la bronca.
Saliendo de Casa